sábado, 28 de mayo de 2022

La compañía Claroscvro cuenta a los niños la diáspora judía en su nuevo montaje, El cielo de Sefarad

Tercera coproducción de la compañía hispano-canadiense con el Teatro de la Zarzuela dentro de sus Proyectos Didácticos, con la que se recuperan las funciones para escolares en el ambigú después de dos años.

Imagen de Noa y el gato. Cartel de El cielo de Sefarad

Claroscvro Teatro, compañía especializada en títeres y máscaras, en su apuesta por acercar nuestro patrimonio lírico-musical a los niños, presenta una nueva delicia en el ambigú del Teatro de la ZarzuelaEl cielo de Sefarad, la historia de una niña judía que se ve obligada a abandonar su casa, su tierra, a sus amigos..., a raíz del edicto de expulsión de los judíos por parte de los Reyes Católicos en 1492. 

Después de las brillantes Perdida en el Bosco y La increíble historia de Juan Latino, (estrenadas en 2017 y 2020 respectivamente) y con un planteamiento escénico similar, El cielo de Sefarad nos hace viajar al Toledo de las tres culturas, donde Noa, una niña sefardí que juega sin reparos con un niño cristiano (Pedro), y con otra niña musulmana (Fátima), se enfrentará al sinsentido de tener que exiliarse porque su familia profesa una religión diferente.

“Me pregunto si en el universo hay otros mundos como el nuestro. 

Pero un mundo justo donde los niños no tengan que abandonar su casa por culpa de los adultos” 


Un momento de de El cielo de Sefarad. Fotografía de José Albornoz

Pese a la crudeza del tema -que conecta directamente con la actualidad de los refugiados ucranianos-, la obra rebosa humor y ternura y consigue despertar la empatía y dibujar sonrisas. Enseguida nos adentramos en este episodio de la historia de España gracias al rigor en la ambientación estética, al uso específico del lenguaje (escuchamos el saludo judío shalom, términos como comidica, o alusiones a la Inquisición y a los judíos conversos), en una estructura que alterna escenas teatrales con interludios musicales, exquisitamente escogidos e interpretados en vivo, sello de la casa Claroscvro

Así, la propuesta funciona como un cuento musical y como concierto dramatizado, en base a un repertorio de canciones bellísimas como ¿Por qué lloras blanca niña?La rosa enflorece,  y otras muy divertidas y apropiadas para el público infantil, como Los guisados de la berenjenaEstaba el señor Don gato, o A la una yo nací, maravillosamente entonadas por la soprano venezolana María José Piré, nuevo fichaje de la compañía, quien sorprende con una voz tan limpia y potente que sobrecoge. Enrique Pastor repite orquestando este festín de la juglaría, y ambos músicos se implican en la acción.

Que los niños presten oído a la música tradicional sefardí, cristiana y andalusí, que les lleguen los ecos, las voces de una época de tal riqueza cultural, que tengan la oportunidad de conocer instrumentos como la fídula, la cítola, el laúd, o el pandero cuadrado, y todo ello vehiculado por una fábula encantadora, tiene un enorme valor. 


Un momento de El cielo de Sefarad. Fotografía de José Albornoz


Julie Vachon y Francisco de Paula, creadores de la compañía, lo han vuelto a hacer: de nuevo hilan un trabajo de gran sensibilidad, con un cuidado extremo por los detallesSímbolos como las estrellas de seis puntas, las trenzas en el pelo, los colores de los vestidos, o la redondela (etiqueta que señalaba a los judíos cuando salían del gueto) ahondan en la verdad de los hechos acontecidos desde un sentido poético.
Esta vez además hacen gala de haber diseñado y construido ellos mismos los títeres de palo que representan a los tres niños protagonistas. Los animales, como un gato resabiado y guasón (y otros curiosos personajes que van apareciendo) son muppets, y para los adultos de la historia (los abuelos y la madre de Noa) los actores utilizan eficaces máscaras expresivas y cambios de indumentaria.

Noa transita un camino empedrado en el que aprenderá lo que es el desarraigo, el acoso por ser diferente, la traición de un amigo, la importancia de atesorar el conocimiento de nuestros abuelos, o la inutilidad de levantar muros

"Noa, pégate a tu abuela todo lo que puedas. 

Aprende sus recetas, memoriza sus cuentos y sigue cantando con ella todas sus canciones"


Un momento de El cielo de Sefarad. Fotografía de José Albornoz


Campaña escolar y funciones accesibles

El cielo de Sefarad forma parte de los Proyectos Didácticos del Teatro de la Zarzuela. Como es habitual desde que el director artístico Daniel Bianco impulsara esta iniciativa, se organizan funciones matinales específicas para alumnos de primaria de distintos centros educativos. Durante la última semana de mayo y la primera de junio de 2022, y de nuevo en el mes de noviembre (dentro de la programación de la nueva temporada) cientos de escolares disfrutan de esta selecta producción -quizá una de sus primeras experiencias estéticas-, con el aliciente de poder debatir después en clase con los compañeros y profesores sobre sus impresiones del espectáculo.

Algunas de estas funciones escolares están siendo especialmente emotivas por contar entre el público con niños ucranianos recién llegados a España, a quienes los actores dedicaron unas palabras de bienvenida, y también se ha realizado alguna representación con intérprete de lengua de signos para integrar a los niños con discapacidad auditiva. Además hay programadas funciones en abierto para público familiar general.


El cielo de Sefarad. Foto cortesía del Teatro de la Zarzuela


EL CIELO DE SEFARAD

Producción: Claroscvro y Teatro de la Zarzuela
Guión: Julie Vachon
Dirección de escena: Larisa Ramos, Julie Vachon y Francisco de Paula Sánchez
Dirección musical: Enrique Pastor
Actores y titiriteros: Julie Vachon y Francisco de Paula Sánchez
Músicos: Enrique Pastor y María José Piré
Lugar: Ambigú del Teatro de la Zarzuela
C/ Jovellanos, 4 (Madrid)
Funciones:
28 de mayo (13:00 y 19:00 h.) y 29 de mayo (11:30 y 13:00 h.)
5 y 6 de noviembre (12:00 h.)
Duración: 50 minutos
Edad recomendada: A partir de 6 años

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