lunes, 21 de diciembre de 2020

Madrionetas 2020: los títeres desafían la pandemia

Si ya a veces parecía un milagro que el teatro orientado a la infancia tuviera foco, en 2020 cualquier evento relativo al género ha pendido de un hilo más que nunca. Sin embargo, Madrionetas, el festival de artes escénicas para todos los públicos que desde hace tres años llena de títeres y objetos vivos la Navidad madrileña, vuelve entre el 23 de diciembre y el 3 de enero al Teatro Fernán Gómez-Centro Cultural de la Villa. Aun reduciendo su oferta, logra mantenerse a flote después del esfuerzo titánico de programadores y compañías invitadas, en un año especialmente difícil para la gestión cultural. La Sala Guirau, la Sala Jardiel Poncela, y el Teatro de Títeres de El Retiro (espacio asociado), acogerán un total de seis espectáculos dirigidos al público familiar, en un repaso -inevitablemente incompleto- por el panorama del teatro de títeres actual. Un escogido puñado de creaciones para fabular de la mano de las marionetas con ese teatro post-pandemia que todos añoramos. 

Cartel del Festival Marionetas: el arte del títere 2020
Cartel del Festival Marionetas: el arte del títere 2020

Izar: El sello Marie de Jongh con brillo estelar

La compañía vasca Marie de Jongh estuvo presente en la anterior edición de Madrionetas con su laureada Amour, y este año nos trae Izar, que ya ha visitado en otras ocasiones la capital. Es la historia de una niña pianista que tiene que afrontar un súbito laberinto emocional del que saldrá guiada y regenerada gracias a una estrella de mar. Como en el anterior montaje de la compañía, se trata de un trabajo de teatro gestual apoyado en máscaras, de gran virtuosismo técnico, factura impecable y alta sensibilidad.  Fue Premio FETEN al Mejor Espacio Escénico en  2018

Un momento del espectáculo Izar, de la cía. Marie de Jongh

La Principita: "Quien no juega no es feliz"

De las múltiples versiones inspiradas en el clásico de Antoine de Saint-Exupéry que se han hecho para la escena, la que propone Teatro Clásico de Sevilla tiene la particularidad de cambiarle el sexo al protagonista. El piloto vuelve cada año al lugar del desierto donde conoció al Principito. Pero un día, procedente también de un lejano y pequeñísimo planeta, aparece una niña: La Principita (que no princesitaAlfonso Zurro, responsable del texto y la dirección, entrelaza un viaje a través de esta historia eterna para descubrir el mundo con otros ojos. Obra musical con potentes imágenes visuales que alberga una crítica al drama de la inmigración.

Orfeo y Úniko

Orfeo y Eurídice, de La Canica, y Úniko, de Teatro Paraíso, las vimos en FETEN en febrero; ambas se llevaron premio (a la mejor versión de un clásico y a la mejor interpretación, respectivamente) Orfeo es un sencillo ejemplo de cómo acercar la mitología a los niños sin aspavientos. La habitual reutilización de materiales reciclados marca de la 'casa Pablo Vergne(perchas, cartones, trapos, utensilios de cocina...) con los que construyen títeres y decorados, dos actrices estupendas, y soluciones brillantemente creativas. Pequeño formato para una aventura inconmensurable.

Imagen de Orfeo, de La Canica Teatro

Lo último de Teatro ParaísoÚniko, con Iñaki Rikarte en la dirección, muestra una historia sobre los celos infantiles y cómo influye en las relaciones familiares la llegada de un bebé. Una farsa caricaturesca con un enfoque controvertido que pone a los padres frente al espejo. Destaca su escenografía de diseño (ideada por Ikerne Giménez), totalmente al servicio de la acción. Teatro que deja huella, tanto por las risas como por los cuestionamientos que provoca.

Un momento del espectáculo Úniko, de Teatro Paraíso

Y en el templete del Teatro de títeres del Retiro...


El público que se acerque al Teatro de títeres del Retiro los fines de semana del 26-27 de diciembre y del 2-3 de enero podrá disfrutar de dos divertidas fábulas. Txo Titelles presenta una de ratones entre telas y letras, Azafrán y Serafín, sobre el valor de la amistad y la cooperación. Teatro Arbolé hace una revisión del cuento popular de Los tres cerditos con juegos y canciones.

Un momento de la obra Azafrán y Serafín, de Txo Titelles

Toda la información sobre fechas y horarios de las funciones, edad recomendada y entradas, aquí.

Otros festivales de teatro infantil que sobreviven 


Con muchas dificultades de organización, luchando por dar esquinazo a la política de cancelaciones y haciendo malabarismos para hacerlos posible, este otoño han seguido celebrándose otros festivales también muy enraizados en la capital. Aun reduciendo fechas, espacios de exhibición y aforos, y limitando las compañías participantes a una presencia casi testimonial, tanto el Titirimadroño, como Pendientes de un hilo, o Rompiendo el cascarón han visto la luz, cumpliendo objetivos y en algunos casos, con entradas agotadas. Su supervivencia ha sido esta vez el mayor de los éxitos. 

Un momento del espectáculo Esos días azules, de Accidental Company 

Esos días azules, de la compañía hispano-francesa Accidental Company, se nos escapó cuando hizo temporada en La escalera de Jacob, pero recuperamos la ocasión de verla en el Centro Cultural Eduardo Úrculo, enmarcada en el festival Titirimadroño. Poética pieza sobre la vida y obra de Antonio Machado, con un diseño de títeres primoroso, un espacio escénico entre lo onírico y lo artesanal, y música de guitarra flamenca en directo. 

El festival de teatro para primera infancia Rompiendo el cascarón que se viene celebrando también en el FernánGómez-Centro Cultural de la Villa aún muestra estos días la obra Pachamama, de Baraka Teatro, que también descubrimos en la pasada edición de FETEN. Una cuidada recreación de la madre tierra a través del la danza objetual y sensorial para primera infancia. 

sábado, 28 de noviembre de 2020

La Rous abre los cajones de la La casa del abuelo en la Quinta de los Molinos

No podía faltar un espectáculo de La Rous en la programación del que se se ha convertido en el templo de las artes escénicas de calidad para toda la familia en Madrid, Espacio Abierto Quinta de los Molinos. El centro comandado por Beatriz de Torres parece haber recobrado fuerzas tras el ineludible parón pandémico, y no deja de acoger compañías excelentes en su coqueto auditorio. Este fin de semana cuenta con una invitada de honor, Rosa Díaz, alma mater de La Rous (Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud 2011), polifacética renovadora del teatro para todos los públicos en nuestro país. La función que nos trae, La casa del abuelo, es una maravilla del teatro de objetos en pequeño formato que pone en valor el legado de nuestros mayores, tan necesitados de odas cotidianas, afectos y calor en estos tiempos.

Imagen de La casa del abuelo, de La Rous

La casa del abuelo trata sobre la huella indeleble que deja en nosotros la familia. Este delicioso retablo intimista cuenta la especial relación de una niña con su abuelo (personaje inspirado en el padre de la autora), y cómo, cuando un día éste se apaga y se marcha para siempre, nieta y abuela le mantienen presente y vivo a través de los objetos que le pertenecieron.

La Rous se atreve a contar a los niños la muerte con naturalidad: el abuelo no está (no se ha ido al cielo, ni se ha convertido en ángel de la guarda...), y la vida sigue. Nosotros hacemos presentes a los que se van a través de su recuerdo. Este mensaje cobra especial sentido este año en el que tantas familias -y tantos niños- están perdiendo a sus mayores.

Llena la escena teñida de rojo un sorprendente trasto: un escritorio de madera, practicable, infundido de magia, que, abriendo y cerrando cajones se va transformando en las distintas estancias de la casa de los abuelos en un recital de detalles.


Imagen de La casa del abuelo, de La Rous

Es una función para verla muy cerquita, que se afana en mostrar la teatralidad de las pequeñas cosas. Los protagonistas son muñecos rudimentarios confeccionados con materiales y objetos cotidianos (palos de helado, cartón, trapos, sellos, gomas de borrar...). Por ejemplo, la abuela tiene cuerpo de bastidor y cabeza de cesta de mimbre; sus particulares andares hacen que las carcajadas salten.
Los dedos de la titiritera son las inquietas piernas de la niña, y a la vez asisten en sus manías a ese abuelo que a todos nos recuerda al nuestro, realizando diariamente sus rituales (afeitarse, recolocarse la boina, abrir el periódico...), musitando sus cancioncillas: "al paso, al paso, al trote, al trote, al galope, galope, galope...". La acción está arropada por el sonido dulce de una caja de música, y cada personaje tiene además su propio leit motiv.


Imagen de La casa del abuelo, de La Rous

Preciosa aparece la escena de la verbena, delicadamente diseñada con luz intraescénica, que nos descubre cómo se conocieron los abuelos, bailando a la luz de la luna.
El público menudo ríe jovial al reconocerse en la curiosidad juguetona de la niña, mientras el adulto se conmueve recuperando las memorias perdidas de su infancia. Rosa Díaz tiene el don de lograr que cada espectador conecte con algo, con un instante...: el don de emocionar.

Dicen que los que se van sobreviven 
gracias al recuerdo que de ellos pervive 
en quienes los amaron…

La propuesta nos trae el recuerdo de otros 'espectáculos con escritorio', como la prodigiosa fantasía visual El oratorio de Aurelia, de Aurélie Thierrée, nieta de Chaplin, o Ildebrando Biribó, memorable creación de Alberto Castrillo-Ferrer sobre el apuntador de la primera representación mundial de Cyrano de Bergerac.

Escritorio abierto de La casa del abuelo, de La Rous

La Rous es una compañía creada en 2008 por Rosa Díaz, actriz, directora, y autora de teatro desde 1984. La casa del abuelo fue su primer espectáculo como compañía independiente, con guión y dirección propias, con el que obtuvo el Premio al mejor espectáculo FETEN 2009, el Premio Villanueva 2010 (Cuba), y el Premio en el Festival Parque de las Marionetas de Zaragoza 2014. Doce años después de su creación, este escritorio encantado sigue girando por los escenarios de toda España. 

La visita de Rosa Díaz a Espacio Abierto Quinta de los Molinos se completa con la invitación ¡Pon tu cuerpo a dibujar!, un taller orientado a niños de 7 a 9 años en el que a través de juegos y ejercicios se trabajará la atención visual, la memoria corporal y la conciencia del espacio. 

La casa del abuelo

Compañía: La Rous
Actriz y titiritera: Rosa Díaz
Dirección: Rosa Díaz y Mauricio Zabaleta
Lugar: Auditorio del Espacio Abierto Quinta de los Molinos
Funciones:
Sábado 28 de noviembre a las 18:00 h.
Domingo 29 de noviembre a las 12:00 h.
Duración: 50 minutos
Edad recomendada: A partir de 5 años

viernes, 9 de octubre de 2020

Conservando memoria, de El Patio Teatro: ¿Qué ingredientes necesita una vida para ser extraordinaria?

Teatralia, el festival que cada año lleva a los escenarios de la Comunidad de Madrid las mejores propuestas escénicas para público infantil y juvenil, se quita este octubre la espinita del parón pandémico recuperando algunas de las funciones que en su momento tuvieron que cancelarse. Una de ellas es Conservando Memoria, una pieza deliciosa que  rinde homenaje a lo extraordinario de las vidas cotidianas, y loa a los abuelos de todos a través de los de su creadora. La compañía riojana El Patio, especializada en teatro de objetos, vuelve a Madrid después de embelesar en FETEN, donde fue distinguida con el Premio a la mejor autoría por este trabajo. De nuevo el detallismo, el tono intimista y el baile de menudencias como invitación a una velada mágica colmada de emotividad.

Una imagen de Conservando memoria


No hay ninguna mentira en escena. Y eso es justamente lo más preciado de Conservando Memoria: su autenticidad. Izaskun Fernández, actriz-catalizadora de historias y presencias, realizó durante años entrevistas a sus cuatro abuelos. Sus respuestas -costumbres, querencias, ilusiones...- fueron el sustrato para componer una fábula escénica que, si bien parte de un material personalísimo y localista, expande sus ramas y toca temas universales, como la importancia de la memoria, el miedo a la muerte, la singularidad de los orígenes, o el legado que nos dejan nuestros antepasados.
Tamizada por esa inspiración genealógica, El Patio nos regala una joya artesanal para paladear lento, en la que los personajes principales -los abuelos de Izaskun-, son botes de conserva, y sus pequeñeces diarias se engrandecen al son de un bolero frente a un mueble aparador.

Una imagen de Conservando memoria


La receta: una selección de recuerdos en lata envueltos en papel pintado con aromas rústicos, un buen  manojo de semillas y raíces, cucharada y media de azúcar, una pizca de sal, un pellizco de pimentón, unas hojas de laurel para alegrar el camino... y dosis extra de nostalgia.

Una imagen de Conservando memoria


"No quiero cerrar las tapas de los botes, 
quiero abrirlas y que miremos juntos al interior 
de este viaje que empieza como el de mis abuelos, 
en una montaña de sal, y que no sé dónde termina"


Una imagen de Conservando memoria

Conservando memoria arroja una candorosa reflexión sobre el valor de atesorar los recuerdos, se disfruta con el corazón encogido, y hace rodar lágrimas y saltar risas a la par. Porque somos lo que recordamos. Y como dice la obra, "recordar es volver a pasar por el corazón". Porque todos tenemos abuelos. Y porque cualquier vida, por sencilla que sea, puede ser extraordinaria. Función encantadora en todos los sentidos, para no perdérsela, allá donde se brinde.

Conservando memoria

Producción: El Patio Teatro
Construyen, escriben, dirigen, iluminan y juegan: Izaskun Fernández y Julián Sáenz-López
Distribución: Ikebanah Artes Escénicas
PRÓXIMAS FUNCIONES (TEATRALIA):
Lugar: Sala Cuarta Pared (Madrid)
Función: Sábado 10 de Octubre a las 18:30 h.
Lugar: Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte. La Cabrera (Madrid)
Funciones: Domingo 18 de octubre a las 17:00 y 19:00 h.
Duración: 45 minutos
Edad recomendada: A partir de 9 años

jueves, 23 de abril de 2020

El estómago de la ballena, de Luis Fernando de Julián: teatro de cuidado a la familia y al medio ambiente

El estómago de la ballena, del autor madrileño Luis Fernando ("Nani") de Julián, fue la obra ganadora del último Premio ASSITEJ España de Teatro para la Infancia y la Juventud (acaba de convocarse la XXI edición) Sus páginas nos adentran en un viaje oceánico a través de las mujeres de tres generaciones (abuela, madre, nieta) que necesitan entenderse para reencontrarse. Ecos de una Moby Dick actualizada en esta fábula escénica con sabor a ensueño y trasfondo marino, medioambiental y social.

Portada de la obra El estómago de la ballena, ed. ASSITEJ

El teatro también se lee, y esta vez nos detenemos en una obra que por la actualidad del tema que aborda nos ha parecido especialmente oportuna, en un momento en que la toma de conciencia sobre la responsabilidad individual y colectiva en el cuidado del entorno -y por tanto, del planeta- es una necesidad. Como lo es también cuidar los lazos familiares, o atender a nuestras raíces en pos de la identidad y autenticidad propias. Urgente y fabuloso que el teatro hable de los mares que contaminamos con plástico, de la memoria perdida, de los ancianos dados por dementes en residencias, de los anhelos convertidos en residuos.

El estómago de la ballena forma parte de la colección de teatro juvenil de ASSITEJ (disponible en su web), pero como buena obra que se pretenda abierta a todos los públicos, adolece de distintas capas de lectura, por lo que tiene un alcance mayor y se presta al debate y al contraste de diferentes percepciones tras un final metafórico que alivia los nudos.
Suman muy positivamente en esta propuesta la poética del lenguaje, la capacidad de evocación de imágenes, la claridad estructural, y la contemporaneidad del planteamiento, sin un ápice de didactismo.

Fotografía: ASSITEJ (Un momento de la  lectura dramatizada de la obra)

Al contar sólo con tres personajes y distribuirse la acción en diálogos cortos, escenas muy dinámicas, y pocas localizaciones, resulta un texto muy adecuado para representarlo en casa, en centros educativos, o para grupos de jóvenes aficionados al teatro.

La obra no se ha estrenado aún, si bien el pasado 11 de enero de 2020 fue presentada en el VII Ciclo de Lecturas Dramatizadas de ASSITEJ que tuvo lugar en el Auditorio de la Casa del Lector de Matadero (Madrid) a cargo de la Escuela de Teatro Arbolé, y que incluyó un posterior encuentro y coloquio con el autor, Luis Fernando de Julián.

Fotografía: ASSITEJ (Un momento de la  lectura dramatizada de la obra)

Una isla inaccesible, una abuela que no miente, miedos que se llaman unos a otros, y la ballena que canta...


El estómago de la ballena es la historia de la Abuela Carmen, única habitante de una isla de plásticos que flota a la deriva. Puede que también sea la historia de su hija que recuerda, mientras limpia, cómo su madre le lavaba el pelo con jabón y un poquito de miel. O tal vez sea la historia de Lucía, que conoce a su abuela por primera vez y en ella se descubre a sí misma al tiempo que entiende el significado de olvidar a los seres queridos.
De ninguna manera, El estómago de la ballena es la historia de una ballena y su estómago lleno de plásticos, que surca los océanos en busca de tres mujeres que le ayuden a sacarlos. De ninguna manera. O tal vez sí… La confusión nada cerca de la poesía y en esta obra de teatro el mar recorre cada escena.

*Recomendada a partir de 9 años.

viernes, 21 de febrero de 2020

FETEN 2020 cierra una edición de lujo marcada por la calidad y el rigor de las propuestas, en la que se ha ampliado el palmarés

Gijón se ha convertido durante siete días en un escenario ambulante que ha acogido los últimos trabajos de las principales compañías del sector escénico infantil. La convivencia de estilos, técnicas, lenguajes y públicos ha imperado en uno de los programas más atractivos de los últimos años.

Según la RAE,
fetén (del caló fetén 'mejor', var. de feter.)

1. adj. Bueno, estupendo, excelente.

2. adj. coloq. Sincero, auténtico, verdadero, evidente.

Pues eso: todo ha ido fetén en la Feria Europea de Artes Escénicas para niños y niñas de Gijón, que este febrero ha celebrado ya su vigésimo novena edición. FETEN. No hay un festival con un nombre más ideal. Alegría de teatros llenos, de compañías entregadas, de multiplicidad de propuestas, de calles abiertas bullentes de historias, músicas, risas y asombros. Mamá Teatriz ha cumplido tres años y medio enfocando al teatro infantil y familiar de calidad, y FETENcuna y brújula del sector en nuestro país, era una cita imprescindible. Ha sido un privilegio asomarse, estar presente, zambullirse a compartir y contrastar visiones con tantos profesionales que, desde distintas parcelas (programadores, distribuidores, productores, artistas, asociaciones, medios...), trabajan, crean, debaten... sobre los cuentos que les contamos a nuestros niños desde los escenarios.


Ayuntamiento de Gijón engalanado para FETEN 2020

A veces parece que el éxito debiera medirse en cifras: cantidad de artistas invitados, número de funciones programadas, ración de estrenos, total de asistentes, duración de los aplausos. Y realmente las cifras de FETEN 2020 son un espectáculo. Pero no vamos a exponerlas, porque lo importante no es eso: lo que de verdad queda no es el peso, sino el poso. Regresar a casa, o al hotel, rumiando una idea, reflexionando sobre lo que ha sucedido, en vivo, ante los ojos, valorando el propósito de cada proyecto, las destrezas entrenadas, las horas de ensayo, el cuidado puesto en la expresión; recordando la espontaneidad de las carcajadas de los niños, sus muecas de fascinación, o sus silencios... Reconocerse distinto al acabar la función. Desear volver: ese es el éxito.

Si la convocatoria atrae cada año a más público -tanto general como profesional- para atender a un teatro habitualmente considerado menor, tal vez es que se están haciendo las cosas bien. Los gijonenses se vuelcan en el que es ya el evento cultural más importante de la ciudad. Los visitantes se van contentos, después de participar del ambiente festivo, conocer el trabajo de otros compañeros, contrastar impresiones, escapar al mar; después de haber descubierto unas cuantas maravillas en este amplio escaparate de obras escogidas.


Vistas de Gijón desde la playa de San Lorenzo

Por dónde van los cuentos...

Nuestra experiencia ha sido intensa y provechosa: en apenas cuatro días hemos asistido a unos dieciocho espectáculos, y con todo ese bagaje en la retina y un acercamiento a la programación global, podemos entrever ciertos rasgos comunes en el tipo de propuestas escénicas que se destinan a la infancia y la juventud: se mantiene la tendencia a abordar temas sociales, el tratamiento de conflictos cotidianos en el seno de la familia, y los mensajes ecologistas. Sobreviven las revisiones de cuentos o mitos clásicos desde una óptica contemporánea, pero cada vez más se ponen en pie dramaturgias originales y con sabor autobiográfico.

A nivel formal, destaca la interdisciplinariedad; es una constante la mezcla de lenguajes, con una  simpatía cada vez mayor por integrar las artes circenses, así como el trabajo físico y la danza, en detrimento de un teatro puramente de texto. En propuestas de sala, apreciamos que disminuyen los juegos de interacción directa con el público. Ha habido también mucha música en directo acompañando la acción, y el uso recurrente de sombras proyecciones audiovisuales, con adecuaciones dispares. Los montajes concebidos para primera infancia suelen decantarse por el gesto sin palabras y la experimentación sensorial. El auge de los objetos animados ya no es novedad, aunque sí sorprende el menor peso de los actores en beneficio de los títeres como protagonistas únicos de las historias. Es decir, en muchas ocasiones, hay más trabajo de manipulación que de interpretación. Las funciones oscilan entre los 30 y los 60 minutos de duración en la mayoría de los casos, dependiendo del rango de edad al que van orientadas, y en suma, como es tan diverso el abanico de opciones, hay para todos los públicos, y para cualquier preferencia.

Un momento del espectáculo 'Donde van los cuentos', de Claroscvro Teatro


Obras con premio


Los premios FETEN que se otorgan al término de la feria suponen el reconocimiento del sector profesional y en consecuencia, una marca de calidad. El acto de entrega tuvo lugar en el Patio del Centro de Cultura Antiguo Instituto el viernes 14 de febrero, para acabar de enamorar a todos los ya apasionados por las artes escénicas para la infancia.
La compañía valenciana Maduixa se alzó con el Premio al Mejor Espectáculo por , una poética pieza que aúna danza, artes plásticas y tecnología para hablar del poder de la creatividad como forma de evasión ante la dureza de la vida. Otro cuento de habichuelas mágicas que dejó boquiabiertos a los asistentes en la Colegiata de San Juan Bautista, espacio ritual tan propicio para sesiones intimistas.

Un momento del espectáculo 'Lú', de la compañía Maduixa
La Maquiné inauguró el certamen y despuntó por su ambientación inspirada en la pintura rosa de Picasso, logrando el premio a la mejor caracterización y vestuario para Acróbata y Arlequín. Volveremos a verles pronto en el festival Teatralia de la Comunidad de Madrid.
La requerida compañía Marie de Jongh, con Jokin Oregi a la cabeza, conjuró al miedo con Ikimilikiliklik (Mi pequeña), y volvió a llevarse el premio al mejor espacio escénico.
La Negra nos sumergió en una atmosférica aventura a bordo del Nautilus. 20.000 leguas de viaje submarino, actualización de la novela de Julio Verne donde se lleva al extremo la investigación escénica con el agua y la luz, provocando imágenes de potentísima fuerza visual, una cadencia hipnótica, y remolinos de conciencias. Original propuesta que le ha valido el Premio FETEN a la mejor labor de sensibilización medioambiental.

Un momento del espectáculo 'Nautilus. 20.000 leguas de viaje submarino', de La Negra
El Premio a la mejor versión de un clásico ha recaído en la compañía La Canica, de Pablo Vergne, por su espectáculo Orfeo y Eurídice,  sencillo ejemplo de cómo acercar la mitología a los niños sin aspavientos. La habitual reutilización de materiales reciclados marca de la casa (perchas, cartones, trapos, utensilios de cocina...) con los que construyen títeres y decorados, dos actrices estupendas, y soluciones brillantemente creativas. La veremos también a finales de marzo en Teatralia.

Y qué importante es contar con una buena dramaturgia: el Premio FETEN 2020 a la mejor autoría ha sido ex aequo para El Patio Teatro, por Conservando Memoria, y para Pata Teatro, por Debajo del tejado. Dos funciones deliciosas, de lo mejorcito que se lleva esta edición. Curiosamente, ambas rinden homenaje a lo extraordinario de las vidas cotidianas; la primera loa a los abuelos, la segunda a los vecinos... que todos tenemos o tuvimos.

Un momento del espectáculo 'Debajo del tejado', de Pata Teatro
Lo más preciado de Conservando Memoria es su autenticidad. El Patio nos regala una joya artesanal para paladear lento, obra personalísima inspirada en el árbol genealógico de la actriz, Izaskun Fernández, en la que los personajes principales, sus abuelos, son botes de conserva y sus menudeces diarias se engrandecen al son de un bolero en un mueble aparador. Una reflexión sobre el valor de atesorar los recuerdos, que hizo rodar lágrimas y saltar risas a la par. La obra está incluida en la próxima edición de Teatralia y visitará en abril el madrileño Espacio Abierto Quinta de los Molinos.
Otro ramo de historias se esconden Debajo del tejado de los malagueños Pata TeatroMacarena Pérez Bravo y Carlos Cuadros volvieron a hacer gala de su complicidad brindando actuaciones encantadoras en torno a las vidas y secretos de los habitantes de un bloque de edificios al que nos invitan a asomarnos. Magia, humor y sensibilidad combinadas con maestría.

Un momento del espectáculo Conservando memoria, de El Patio Teatro
Había muchas ganas de ver lo nuevo de Teatro ParaísoÚniko, segunda colaboración de Iñaki Rikarte en la dirección, que traía una historia sobre los celos infantiles y cómo influye en las relaciones familiares la llegada de un bebé. Una farsa caricaturesca con un enfoque controvertido que pone a los padres frente al espejo. Destaca su escenografía de diseño (ideada por Ikerne Giménez), totalmente al servicio de la acción. La actriz que manipula al muñeco protagonista, Maite Bayón, ha ganado el premio FETEN 2020 a la mejor interpretación.

En el apartado de funciones extra programadas en sesión golfa en el patio del C. C. Antiguo Instituto (orientadas a público juvenil y adulto), David Vento impactó con Neardenthal, una brutal  coreografía con sesgo antropológico en la que tres bailarines enraizados y un actor-chamán se dejan la piel -sin metáforas-. Muy merecidamente coronado como el mejor espectáculo de noche.

Un momento del espectáculo 'Nube nube', de Periferia Teatro
Entre los montajes que no pudimos ver están Nube Nube, de Periferia Teatro, que ha sido distinguido con el Premio FETEN 2020 al mejor espectáculo de títeres y objetos (recientemente programado en el ciclo Titerescena del CDN); Pinocchio de Teatro Gorakada (compañía galardonada también el año pasado por El viaje de Ulises), con premio a la mejor dirección para José C. García, y Crusoe, de la compañía Markeliñe, que exhibió la mejor música. El Premio FETEN 2020 al mejor espectáculo de primera infancia ha sido para  Inspira Teatre, por  KL'AA, tu canción.

En un año en el que el jurado de la Feria ha ampliado su palmarés, merecen un hueco en esta crónica otras propuestas que, aun sin premio, nos han calado, como la distopía futurista de Claroscvro TeatroDonde van los cuentos, un minucioso trabajo metaliterario para títeres de mesa, máscaras y grandes pliegos pop-up sobre el valor de los libros para la humanidad; la excelente interpretación de Ramón Ródenas en el naufragio de Rob, de Teatre de l'Abast y Zero en Conducta, y el buen rato convidado por Eugenia Manzanera, bufona de oficio con tal gracia y salero que cualquier padre o madre querría llevársela a casa. La cuentista salmantina volvió a enCandelar con su arte centrado en el poder de la palabra, captando la atención de los más pequeños en el vestíbulo del Museo Nicanor Piñole: juegos de manos, papiroflexia, un catálogo de guantes transmutados en animales, y su tradicional retahíla de acertijos, coplillas, guiños y colorismo.
Mención especial para los cirqueros rockeros de Rolabola, que aguantaron acrobacias y vuelos bajo la lluvia a redobles de batería y punteos de guitarra eléctrica gracias a un público solidario que los acompañó en la calle y jaleó hasta el último número.

Aperitivos, exposiciones, y actividades paralelas


Pero FETEN no es sólo un muestrario de las últimas tendencias del campo escénico orientadas a público infantil; es un espacio de encuentro que fomenta los intercambios y la cooperación. La Feria reúne anualmente a agentes especializados de toda España y de Europa con el objetivo de potenciar el mercado y promover la organización de foros de debate, jornadas, exposiciones, talleres, etc.
En este sentido, las cinco asociaciones principales del sector, ASSITEJ, TTP, AAT, Te Veo, y UNIMA presentaron las II Jornadas de Dramaturgia para la infancia y la juventud, que tendrán lugar del 21 al 25 de julio en la Escuela Navarra de Teatro, y donde la dramaturga Maribel Carrasco, considerada "la Suzanne Lebeau mejicana" impartirá un taller.

Presentación de las II Jornadas de dramaturgia para la infancia y la juventud
Asimismo, la Escuela de verano de la UNIMA informó sobre los cursos de su XIX edición, que se celebrará en Avilés del 27 de junio al 5 de julio y contará con profesionales de la talla de Fabrizio Montecchi como profesor del taller de teatro de sombras "El alma de las cosas"; Rene Baker profundizará en el teatro de objetos con "Dando vida a la metáfora"; y el autor Luis Fernando de Julián se centrará en la dramaturgia para títeres, con "Palabras que actúan".

Rosa Díaz, La Rous, Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud 2011, conmemoraba cuarenta años de carrera con una exposición en el C. C. Antiguo Instituto en la que nos guiaba a través de  fotografías, carteles, restos de decorados y retazos de recuerdos por algunos de los momentos que han entretejido toda una vida de dedicación al teatro. Y cuarenta años entre hilos de títeres cumplían también Os Monicreques de Kukas, que lo han celebrado con la exhibición de algunas de sus creaciones más representativas, entre ellas, prototipos de mecanismos habilitados por la compañía para mover marionetas singulares.

Fotos de la obra 'Paradisi', de la cía. Lavi e Bel, en el que participó Rosa Díaz en 1994

Itziar Pascual (Premio Nacional de Teatro para la Infancia 2019), entregó a Rosa Díaz el Premio Nacional ASSITEJ por su contribución a las artes escénicas para la infancia y la juventud de calidad, y Hugo Salcedo recibió  de manos de su predecesora, Lola Fernández de Sevilla, el IX Premio Juan Cervera de Investigación por su ensayo sobre La inmigración en el teatro para la infancia y la juventud de México

Marionetas de la exposición del 40 Aniversario de Os Monicreques de Kukas

Y mucho más: encuentros breves entre compañías y programadores, asambleas, instalaciones, brindis y otras fiestas, y la labor de la facilitadora-pro, -este año Pepa Marteles-, cuyo objetivo era poner en contacto a profesionales que no se conocieran; quizá gracias a esos encuentros fructifiquen algunos de los montajes que veremos el año próximo.

Instalación de 'Retablos mecánicos', de Peus de porc, en la Escuela de Comercio
Es momento ahora de hacer balance, también de hacer memoria, de volver sobre los ecos que aún planean sobre las calles de Gijón, y favorecer que esos rastros se conviertan en oportunidades de exhibición, de más viajes, de más alcance, de más teatros abarrotados de familias por toda nuestra geografía. Ganas de repetir el año que viene en el que será el 30 aniversario de FETEN, que ya tiene fecha: se celebrará entre el 21 y el 26 de febrero.


jueves, 20 de febrero de 2020

Cosas que pasan en FETEN

En FETEN ocurren cosas curiosas
como llegar a la ciudad gris y templada bajo la leve llovizna, que los graznidos de gaviota se mezclen con el tráfico, y tener la poderosa ilusión de quien contempla una escenografía.
Ocurren cosas divertidas
como cruzarse por la calle con más gente perdida entre los mapas virtuales para acabar aceptando la amabilidad de un vecino cualquiera que te acompaña a tu destino. 
Ocurren cosas sorprendentes
como que alguien te salude con familiaridad porque ha leído algún artículo del blog y te sigue en redes sociales; o sentarse por azar al lado de personas desconocidas a las que en realidad ya conocías tras haber intercambiado e-mails sobre algún espectáculo.
Ocurren cosas increíbles
como encontrarse fortuitamente con un compañero actor al que sólo has visto en los escenarios, ¡y descubrir que vive en tu misma calle!; o coincidir fuera de contexto con el mago que ayer te embelesó en el interior de una caravana misteriosa...

Caravana-espectáculo La Máquina de Héctor Sansegundo
Ocurren cosas mágicas,
como volver a ver a la primera profesora que tuve en un taller de teatro universitario, hace más de veinte años, y que se despida con un "gracias por recordarme".
Ocurren cosas enriquecedoras
como que los participantes más veteranos instruyan a los novatos sobre las dinámicas de funcionamiento de la Feria; que todos aprendan del trabajo de los demás.
Ocurren cosas admirables
como la omnipresencia de los miembros de la organización en los múltiples espacios escénicos habilitados, y a todas horas, velando por que todo estuviera a punto, controlando los aforos, buscando soluciones siempre con una sonrisa.
Suceden cosas tiernas
como la concurrencia intergeneracional de niños, padres, abuelos, tíos, primos, amigos... disfrutando de lo mismo.

Un rincón de la escenografía de 
'¿Dónde está cuando ya no está?', de COMA14Teatro

Ocurren cosas reveladoras
como que las propuestas de dos compañías diferentes nos trasladen su homenaje a los abuelos, exactamente en el mismo lugar, utilizando ingredientes muy similares, con apenas 24 horas de diferencia...
Ocurren cosas hermosas
como quedarse a solas, sorpresivamente, en silencio, vagando entre las fotos, carteles, partes de utilería, retazos de recuerdos de la exposición conmemorativa de los cuarenta años de carrera de Rosa Díaz, La Rous. Y dejar una dedicatoria agradecida en el libro de firmas, ahora que nadie nos ve.

viernes, 7 de febrero de 2020

La Maquiné inaugura FETEN 2020 con Acróbata y Arlequín y dirigirá la próxima Gala de los Premios Max

La compañía granadina La Maquiné está viviendo uno de los momentos más dulces de su carrera. Joaquín Casanova y Elisa Ramos llevan doce años haciendo un trabajo de hormiguita que cada vez encuentra más reconocimiento. Con varios espectáculos en gira por múltiples ciudades españolas, finalizada una exitosa temporada en el Teatro Isabel La Católica de Granada, y habiendo pasado por el Teatro Real de Madrid, inauguran la edición de FETEN de este año con su nuevo espectáculo, Acróbata y Arlequín, y acaban de anunciar que son los encargados de dirigir la XXIII Gala de los Premios Max de las Artes Escénicas que se celebrará el próximo 29 de junio en el Teatro Cervantes de Málaga.

Un momento de Acróbata y Arlequín (Imagen cedida por La Maquiné)
Nosotros vimos Acróbata y Arlequín en noviembre, dentro del programa pedagógico familiar el Real Junior, y disfrutamos mucho de la propuesta. No son muchas las compañías especializadas en público infantil invitadas a actuar en el coliseo madrileño. La Maquiné se ha ganado ese privilegio gracias a su afán por ofrecer creaciones muy visuales caracterizadas por una cuidada factura y una estética de fábula, a su dominio de la técnica, y, muy especialmente, a la importante labor de divulgación de la música clásica y lírica. Basta ya de asociar a los niños las típicas melodías simples y repetitivas, o estridentes canciones poperas con letras ripiosas. Para ellos, ¡claro que sí! las exquisitas composiciones de Erik Satie y Francis Poulenc, que fluyen del piano en directo de José López-Montes y acompañan idealmente una historia inspirada en la trastienda de los circos ambulantes de principios del siglo XX ambientada en la pintura rosa de Picasso. 

Un momento de Acróbata y Arlequín (Imagen cedida por La Maquiné)
Noé Lifona, magnífica voz a quien ya habíamos visto colaborando con la compañía El espejo negro en obras como Óscar, el niño dormido, es el maestro de ceremonias que presenta, cuenta, canta y nos abre el telón de esta carpa, morada de entrañables habitantes que iremos conociendo mediante el juego y el divertimentoEvocadoras proyecciones, títeres de gran tamaño que requieren la manipulación de varias personas, siluetas, sombras, y un trabajo de cuerpo más clownesco de lo habitual -¡por algo estamos en un circo!- plasmado principalmente en la gestualidad de la payasa que interpreta Elisa Ramos, quien logra gran complicidad con los niños gracias a su ingenuidad y su flequillo móvil, y cuya presencia en escena se agradece y se añora, así como en el devenir del joven protagonista de la función, Pablo (vivaz y atinado Alejandro Conesa), un  vagabundo callejero que cumple su sueño de formar parte de una familia de saltinbanquis. Y por supuesto, no faltan los malabares, la trapecista, la magia, y los animales amaestrados, a los que Pablo aprenderá a cuidar, respetar y amar, porque de eso va la historia: del valor de convivir en armonía y con libertad.

Un momento de Acróbata y Arlequín (Imagen cedida por La Maquiné)
Preciosa la escena nocturna del tejado en que las palomas intentan robar al chico el mendrugo de pan, muy efectista y conseguida la gran tormenta en la que se pierde la cabra Rosita y todo el público ayuda a buscarla, y brillante el número final que justifica el título de la función. La obra fue distinguida con el Premio al mejor espectáculo infantil y familiar en la Feria de Ciudad Rodrigo 2019, y ha sido seleccionada para el catálogo PLATEA 2020


FETEN y Los Max


Un plato fuerte sin duda para la inauguración este fin de semana de la Feria Europea de Artes Escénicas para Niños y Niñas, FETEN, que alcanza ya su vigésimo novena edición, donde recalarán las últimas tendencias del sector escénico infantil90 compañías de nueve países mostrarán sus espectáculos, con 17 estrenos y más de 250 funciones programadas, lo que supone un récord en su historia y consolida al festival como un referente nacional y europeo en su género. La Feria se celebrará entre el 8 y el 14 de febrero en Gijón, y allí estará Mamá Teatriz para sacarle todo el jugo y contároslo.
Y atentos estaremos también a la próxima Gala de los Premios Max, organizada por la Fundación SGAE, que tendrá lugar en junio en el Teatro Cervantes de Málaga y estará dirigida por Joaquín Casanova y Elisa Ramos. Bajo el lema 'El arte de escuchar', La Maquiné orquestará una nueva fantasía a medida de los premios más importantes de las artes escénicas en España, como bien saben hacer, para todos los públicos.

Acróbata y Arlequín

Producción: La Maquiné y Agencia Andaluza de Instituciones Culturales (Junta de Andalucía)
Colabora: La Laboral, Ciudad de Cultura, Gijón
Dramaturgia: La Maquiné
Dirección: Joaquín Casanova
Adaptación musical: José López-Montes
Actores multidisciplinares: Alejandro Conesa, Elisa Ramos y Natalia Calles
Canto lírico, narración y actor: Noé Lifona
Músico pianista: Daniel Tarrida / José López-Montes
Lugar: Teatro Jovellanos
Paseo Begoña, 11. Gijón (Asturias)
Funciones: Sábado 8 de febrero a las 19:30 h. y domingo 9 de febrero a las 18 h.
Duración: 60 minutos
Edad recomendada: A partir de 4 años